¿Tendrá batalla final el jeroglífico de los pesos welter?

¿Tendrá batalla final el jeroglífico de los pesos welter?

El peso welter parece recuperar el aire en este 2018 y lo hace a través de su propias reglas jeroglíficas, donde la especulación se basa en símbolos de un futuro imposible de vaticinar. Errol Spence Jr., Danny García, Lucas Matthysse, Terence Crawford y Keith Thurman encabezan una ecuación de promesas infinitas gracias a la calidad de las figuras que han coincidido este 2018 en la división de las 147 libras.

¿Se darán aquellos cruces que todos deseamos ver? ¿Ratificarán su condición los favoritos o tendremos resultados inesperados? ¿Habrá que apostarle todo a los que están o como a veces sucede, el destino tendrá sus cartas bajo la manga y aparecerá una figura emergente para patear el tablero de lo previsible? Y por sobre todas las cosas, ¿tendremos al cabo de la maratón de peleas que se avecinan en este peso, una gran batalla final?

ERROL SPENCE JR., EL WELTER DE MODA

Desde que el invicto Spence asomó al primer nivel del boxeo profesional todos le auguraron un futuro brillante. No es para menos. Es un zurdo con talento, juventud, mucha pegada, excelente asimilación y comprobados atributos técnicos en su desempeño. Se hizo campeón FIB venciendo a Kell Brook y fue el primer monarca en defender en el 2018.

Termina de vencer sin problemas al ex campeón Lamont Peterson que se vio abrumado y empequeñecido por la calidad de su rival. Es cierto que a Peterson se le pasaron hace buen rato sus mejores tiempos, pero no deja de ser siempre un buen examinador.

Spence está para grandes batallas y su confrontación dialéctica con Keith Thurman, súper campeón AMB y monarca CMB ya comenzó. Pero, una cosa es lo que todos queremos y una muy diferente la respuesta de la realidad inmediata. Thurman sale este año de una larga recuperación y no parece dispuesto a tomar tan pronto los grandes desafíos. Algo que puede desprenderse de su respuesta en Twitter al desafío de Spence. Le sugirió, que tenga paciencia, su tiempo llegará.

Como veremos, tampoco hay muchas opciones por el lado de las otras figuras lo que deja abierta una posibilidad muy cierta de que Spence siga luciéndose ante ex campeones o recurra a las peleas mandatorias. En ese caso, la buena noticia es que se abre una ruta para que el cubano Yordenis Ugás llegue a su gran objetivo: una batalla de título y con alto perfil.

Precisamente, Ugás deberá enfrentar en su próxima pelea al zurdo de Philadelphia, Ray Robinson, en batalla que será eliminatoria para obtener el derecho a ser el rival mandatorio de Spence por el título de la FIB.

KEITH THURMAN, EL HABIL DECLARANTE

Keith Thurman peleó una sola vez en 2016 (Shaw Porter) y una sola vez en 2017 (Danny García). La primera pelea la ganó por decisión unánime y la segunda por decisión mayoritaria. Las lesiones han sido la causa de su poca acción. No obstante, esa poca acción ha dejado algo en claro sobre Thurman: su calidad parece tener límites, mientras su capacidad dialéctica parece infinita.

Thurman es un púgil inteligente, de alta calidad técnica, pero que – a medida que sube la calidad de su oposición – ha demostrado no tener la dinamita adecuada para resolver por la vía del poder y al mismo tiempo nos ha mostrado que siente el castigo, razón que justifica que la tendencia de su desempeño cada vez haya caído más hacia la esgrima técnica. El primer aviso llegó en aquella batalla de julio del 2105 en Tampa, Florida, contra Luis Collazo. Mientras duró la pelea, Collazo con sus golpes de poder a la zona media lo tuvo a mal traer.

Pero, si bien Thurman ha transmitido dudas en su boxeo, el verbo ágil de su dialéctica compensa ante los medios. No han sido pocos sus declaraciones inteligentes, donde asume con soltura el protagonismo del campeón seguro de sí mismo, que se muestra en un nivel diferente al resto y hasta se permite evaluar a sus posibles rivales con una óptica más periodística que boxística. Así ha respondido a todos, desde Danny García que le reclama la revancha, a Errol Spence Jr. que lo reta desde hace un buen rato o el propio Terence Crawford que ni siquiera ha debutado en las 147 libras, pero ya tuvo un sermón exclusivo de Thurman.

Jessie Vargas parece ser el rival que enfrentará a su regreso y luego – seguramente- se las verá con algún rival mandatario o contra otro genio de la dialéctica: el británico Amir Khan. No parece ser el 2018 un año para ver a Thurman en grandes peleas. Sin embargo, si habrá que estar preparado para sus declaraciones a los medios. «Después de mí solo Mayweather, y eso porque nunca quiso enfrentarme», seguramente dirá desde su autoproclamada condición de número uno en la división.

TERENCE CRAWFORD, CON RIVALES PRE DETERMINADOS

El «Hijo Pródigo de Omaha» está en camino de su debut en la división. Será una pelea de título contra el australiano Jeff Horn, en Las Vegas y en una mega función de TopRank-ESPN donde se espera que también vea acción el filipino Manny Pacquiao.

Si así sucedieran las cosas, ya sabemos de antemano como seguirá esa historia. El que gane de Crawford-Horn, luego se las verá contra el filipino. Ese será un guion típico del ADN comercial de Top Rank, donde «no se dan puntadas sin hilo». Pacquiao es un éxito por sí mismo y hay dos elementos que favorecen a esa previsión: cumplirle al PacMan su deseo de venganza en caso Horn venza a Crawford o cumplirle a Crawford su viejo reclamo de enfrentar a Pacquiao en caso logre superar al australiano.

LUCAS MATTHYSSE, EL RECIEN LLEGADO

Este sábado en Inglewood, California, Matthysse dispara su última bala. O le gana al tailandés Tewa Kiram por el vacante cetro regular welter de la AMB o su carrera toca punto final. En lo previo es favorito, pero con reservas. Su carrera ha tenido altibajos y el propio Matthysse nos ha demostrado que su enfoque carece de regularidad, por más que sus condiciones boxísticas no están en discusión.

Parece que lo mental le ha jugado inoportunas malas pasadas y en ese escenario, nadie sabe si volver a ocurrir. Kiram es un rival complicado, que llegarán sin la presión del favorito, pero con el hambre del que recibe una oportunidad que puede ser la única.

Si gana el argentino – como todos esperamos – la división se potencia ya que su nombre es motivo de atracción por sí mismo. No dudamos – en ese caso – que serán dos las opciones previsibles en su futuro inmediato. Una batalla revancha contra Danny García o una pelea a modo antes de ir contra Thurman para definir quién debe reinar entre los welters de la AMB. Este Matthysse, por un tema de edad, es rival peligroso pero que difícilmente ponga en riesgo una victoria de Thurman, por ello es posible imaginar ese cruce.

Los cruces posteriores a las peleas que la división welter nos regalará en el primer tramo del 2018, suenan previsibles. También suena previsible de que – excepto Spence – difícilmente alguna de las principales figuras de la categoría esté dispuesto a arriesgar tres veces contra rivales de primer nivel en este 2018.

Por esa razón y respondiendo a la principal pregunta de esta columna, es casi imposible imaginar que tan temprano como en el 2018 se produzca esa batalla final. La esperanza es que si suceda a principios del 2019, de lo contrario este gran escenario con tanto nivel se podría diluir. Especialmente si a Spence Jr demoran en enfrentarlo los otros campeones. No por un acaso él ha expresado su deseo de subir a los medianos para enfrentar a Saúl «Canelo» Álvarez. Si ya hicieron la misma locura Amir Khan contra Canelo y Kell Brook contra Golovkin, ¿alguien duda que lo haga también Spence? Así están las cosas.

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