México decide no renovar salvaguarda de importaciones de acero

CIUDAD DE MÉXICO – El gobierno de México decidió no renovar una salvaguarda del 15% a las importaciones de acero con países con los que no tiene acuerdos comerciales, generando reclamos de los industriales que aseguran que la nación latinoamericana podría ser utilizada como plataforma de triangulación.
La salvaguarda fue establecida en 2015 para proteger a la industria siderúrgica mexicana de las crecientes importaciones de Asia, en particular, de China. Desde entonces, la medida se había renovado cada seis meses y este jueves venció el plazo para actualizarla nuevamente.

«Si bien esta medida fue más tenue de lo necesario, nos ha permitido transitar en esta etapa y (…) es necesario refrendarla», dijeron la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) y los trabajadores de la industria minero-siderúrgica en un comunicado conjunto.

«Es necesario establecer un porcentaje similar al de nuestro principal socio comercial (Estados Unidos), a fin de evitar que se nos considere una plataforma de triangulación de acero a ese país», agregaron.

Efrén García, portavoz de la Secretaría de Economía, dijo que «por el momento no vamos a hacer comentarios sobre este tema». Industriales y expertos aseguraron que la no renovación de la salvaguarda podría llevar a que Estados Unidos no elimine los aranceles impuestos el año pasado a las importaciones de acero y aluminio mexicano, bajo la sección 232, alegando razones de seguridad nacional.

De no hacerlo, dijeron, también se pone en riesgo la aprobación del T-MEC -el nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)- por la Cámara de Representantes, desde donde han exigido la eliminación de la medida 232 en Norteamérica.

México también redujo los aranceles para las importaciones de productos textiles y de calzado aplicados a las naciones con las que no tiene acuerdos comerciales, incluida China, por lo que en ambos sectores temen una mayor participación de mercancías del exterior, dijeron sus representantes. Ambos sectores, intensivos en mano de obra, generan más de 700,000 empleos directos.

«Esto solamente va a privilegiar las importaciones y, por lo tanto, va a sustituir la producción nacional y habrá pérdidas de empleos», dijo José Cohen, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex).

Las cámaras que representan a la industria textil y del calzado mexicanas prevén una pérdida fiscal aproximada conjunta de unos 4,800 millones de pesos anuales por la menor recaudación (más de 250 millones de dólares).

Fuente: Expansion.mx

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.