De robo de identidad y hasta a domicilio: los fraudes en la era Covid-19

De robo de identidad y hasta a domicilio: los fraudes en la era Covid-19

Robo de identidad, visitas domiciliarias a nombre de un banco o sitios de internet maliciosos, por mencionar las más comunes, son las modalidades de fraude que han aparecido en los días del Covid-19 en México.

El vocero del Buró de Crédito, Wolfgang Erhardt, explicó que delincuentes buscan obtener información de clientes para solicitar créditos en su nombre en bancos y otras instituciones financieras.
“Muchas personas nos han estado reportando que han encontrado información dentro de su buró que no corresponde. Cuando lo revisan con atención al cliente y son casos de robo de identidad, y les han sacado un crédito a su nombre.
Este martes, a través de sus redes sociales, Buró de Crédito presentará un testimonio de un usuaria a quien le robaron la identidad y compraron un coche a su nombre.
“Olvidó su credencial de elector en una sucursal y no se dio cuenta hasta ya entrada la pandemia cuando tuvo que ir a hacer un retiro en ventanilla y ahí se dio cuenta que ya le estaban descontando un crédito de un auto de su nómina”, explicó.
A partir de detectar el fraude, la usuaria activó el servicio de alertas que ofrece Buró de Crédito y recibió avisos sobre varios intentos del delincuente que poseía su información en otros bancos con el objetivo de obtener más créditos y agotar la capacidad de pago de la persona a quien había usurpado su identidad.
En los días de confinamiento, los mayores intentos de fraude se han presentado a través de engaños por redes sociales y las vías de comunicación que la gente está empleando para el trabajo remoto.
“La manera en que ahora están los delincuentes operando es a través de correos electrónicos o por SMS o por Whatsapp, con títulos que llaman mucha la atención: ‘encuentran la nueva cura para el Covid-19’ o ‘tips para prevenir el riesgo del contagio’ se da clic ahí y se descarga un archivo malicioso o entran a una página que está contaminada.
Sobre el tema, a consultora KPMG destaca que a partir de la pandemia de Covid-19, la delincuencia organizada ha elaborado campañas orquestadas a gran escala para defraudar a los clientes bancarios, aprovechando el miedo y la ansiedad relacionados con la contingencia.
Así, los fraudes más comunes son la aparición de sitios de internet relacionados con Covid-19 que contienen malware; correos de phishing disfrazados con actualizaciones sobre la enfermedad, mediante los cuales los criminales roban las credenciales de los empleados y obtienen acceso a los sistemas de una empresa.
Erhardt dijo que también que han detectado en redes sociales páginas falsas del Buró de Crédito, en los que se ofrece “borrar” el historial del usuario. Sin embargo,
el fraude es tan burdo que su costo es de apenas 250 pesos, en el que claramente la estrategia de los delincuentes es apostar al volumen para obtener dinero por engañar a los clientes de los bancos.
Cuantiosas ganancias. Las cifras más recientes de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), muestran que al cierre de 2019, se registraron 5 millones 207 mil 842 reclamaciones contra bancos por posibles fraudes, por un monto total de 22 mil 885 millones de pesos. En el caso de posible robo de identidad, se presentaron 54 mil 469 reclamaciones, por un monto superior a mil 67 millones de pesos.
En el caso de fraudes contra empresas, KPMG dio a conocer que los ciberataques tienen un costo promedio de 1.2 millones de pesos a las organizaciones en México, en el que 52% de empresas encuestadas manifiestan desconocer la fuente del ataque, lo que implica grandes retos en materia de las investigaciones de este delito, mientras que 36% de los ataques fueron realizados por grupos hacktivistas; 30%, por el crimen organizado y 21% por empleados o exempleados de la compañía.

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